Del 25 al 31 de mayo, seis estudiantes de nuestro centro vivieron una experiencia única gracias al programa Erasmus+. Acompañados por las profesoras Rocío Merchán y Toñi Gómez, viajaron desde Málaga hasta Verona para participar en una semana repleta de actividades educativas, culturales y personales que difícilmente olvidarán.
Durante estos días, el alumnado de 1º de bachillerato de la UNI tuvo la oportunidad de conocer de cerca el sistema educativo italiano, compartir experiencias con alumnado de allí y descubrir una nueva cultura mientras practicaban idiomas y desarrollaban nuevas habilidades.
Nuestra estancia fue organizada por el Istituto di Istruzione Superiore “Stefani – Bentegodi”, que nos acogió con enorme cariño y profesionalidad desde el primer momento. Queremos expresar un agradecimiento muy especial a Daniela Tieni, coordinadora Erasmus del centro, por su dedicación, cercanía y excelente organización. También agradecemos profundamente a todo el profesorado implicado, que hizo que cada actividad fuera interesante, enriquecedora y divertida. Su hospitalidad y entusiasmo hicieron que nos sintiéramos como en casa.
La semana comenzó en Buttapietra, donde participamos en un taller en la granja educativa Leso. Allí aprendimos sobre sostenibilidad, biodiversidad y la importancia de la agricultura responsable. Más tarde, conocimos el Proyecto LA FLORA DELLA FOSSA BOVA, relacionado con el mantenimiento de zonas naturales, preservación de flora y fauna en un espacio público y natural, una experiencia muy práctica y enriquecedora de la mano de los propios voluntarios.
El segundo día nos trasladamos a Caldiero, otro de los centros que forman parte de este instituto público, para disfrutar de un laboratorio de química donde realizamos diferentes experimentos. Después, participamos en un taller de elaboración de jabón y bálsamo labial, una actividad creativa que nos permitió aprender mientras nos divertíamos.
Uno de los momentos más esperados fue la visita cultural a Venecia. Pasear por sus calles y cruzar sus puentes, junto a sus famosos canales fue una experiencia mágica que nos permitió descubrir una de las ciudades más emblemáticas de Europa.
La última jornada de actividades tuvo lugar en Isola della Scala, tercero de los centros que visitamos durante la semana. Allí participamos en clases de español e italiano, compartiendo conocimientos y aprendiendo unos de otros. Además, asistimos a un taller sobre metodologías de enseñanza inclusivas, que nos hizo reflexionar sobre la importancia de construir escuelas donde todas las personas tengan las mismas oportunidades para aprender y desarrollarse.
Más allá de los talleres y visitas, este Erasmus+ nos ha permitido crear nuevas amistades, mejorar nuestras competencias lingüísticas, conocer otras formas de vida y ganar confianza en nosotros mismos. Hemos compartido momentos de alegría, risas, descubrimientos y aprendizaje que quedarán para siempre en nuestra memoria.
Regresamos a casa con una enorme satisfacción por todo lo vivido, agradecidos por esta oportunidad y con la certeza de que experiencias como esta nos ayudan a crecer tanto académica como personalmente. Sin duda, ha sido una aventura extraordinaria que nos anima a seguir construyendo una ciudadanía europea abierta, inclusiva y comprometida.
¡Gracias, Italia, por recibirnos con tanto cariño! Arrivederci y hasta la próxima aventura Erasmus+.